Por Isidora Palma Bendix
Docente de la carrera Técnico en Podología Clínica
Centro de Formación Técnica Santo Tomás sede Osorno

 

En la actualidad nos encontramos en un momento donde la tendencia social se inclina hacia el autocuidado y la vida saludable, es común ver en las ciudades gimnasios repletos de personas de todas las edades, esta tendencia a su vez va de la mano con otros hábitos, uno de estos es el cuidado de los pies, un cuidado que va más allá de lo estético, estamos hablando de la Podología clínica.

Nuestra sociedad cada día está más consciente de la importancia que tiene esta área de la salud y del gran aporte que realizan estos profesionales a nuestras vidas, la podología clínica se hace cargo de esta vital zona de nuestro cuerpo que por mucho tiempo permaneció oculta y olvidada.

La podología clínica es una especialidad que puede mejorar la calidad de vida de las personas en cualquier etapa de su ciclo vital, por ejemplo, en menores de un año madres  primerizas acuden para recibir apoyo de estos profesionales en el corte de uñas de sus pequeños, recibir sugerencias y las mejores recomendaciones y consejos  sobre el cuidado y óptimo desarrollo de esos pequeños pies, por otra parte, en niños y adolescentes se pueden prevenir patologías ungueales (uñas) así como también tratar problemas de desarrollo de los pies, y en adultos la fascitis plantar o tendinopatías que pueden estar asociadas al estilo de vida y la mala elección del calzado. En cambio, en adultos mayores se puede ayudar a prevenir y tratar afecciones relacionadas con el deterioro natural de los pies, como artrosis y la perdida de movilidad, o lo más común, la prevención del conocido y temido pie diabético.

Los usuarios sienten grandes cambios y sobre todo alivio desde la primera sesión, cabe mencionar, que la podología clínica juega un papel crucial en adultos mayores ya que una afección de los pies puede significar la perdida de independencia al no poder caminar por los dolores que estas patologías podológicas pueden provocar, los podólogos clínicos también trabajan en conjunto con otros profesionales de la salud para proporcionar una atención y rehabilitación integral a los pacientes.

Es importante recalcar también que esta rama de la salud está en constante evolución, la tecnología y técnicas que hoy se utilizan permiten diagnósticos más precisos, de esta manera proporcionan tratamientos no invasivos y personalizados para cada usuario, y así aliviar el dolor en algunos casos y en otros mejorar las funciones del pie y tobillo. Cada día son más personas las que se están atreviendo y perdiendo la vergüenza por aliviar sus afecciones y llegar a ese confort tan anhelado por quienes padecen a diario dolores y malestares.     

En el 2025, la podología clínica se ha transformado en una especialidad clínica fundamental para mantener la salud y movilidad de las personas, considerando el envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia de enfermedades crónicas, con ello también la demanda por servicios podológicos.

El área de la podología es una de las pocas ramas de la salud que jamás podrá perder el contacto entre el paciente y el profesional, ya que estos no podrán ser remplazados por inteligencia artificial y tampoco se podrán realizar tratamientos por telemedicina. Cabe mencionar que estos profesionales además cumplen un rol fundamental en la salud primaria de la población, acercando la educación preventiva, curativa y de rehabilitación, pues con sus conocimientos entregan herramientas básicas como el correcto aseo, corte de uñas y cuidados diarios que merece esta zona de nuestro cuerpo que nos sostiene y moviliza durante toda nuestra vida.