El 16 de julio de 2015, Marcelo
Pérez Hott e Ignacio Cortés Uribe, ambos de Osorno, enfrentaron una de las
pruebas más extremas que un ser humano puede vivir: quedar atrapados en la
cumbre del volcán Casablanca durante una brutal tormenta de viento blanco, con
ráfagas sobre 120 km/h y temperaturas bajo –20 °C.
Con apenas frutos secos en sus
bolsillos y sin señal para comunicarse, sobrevivieron dos noches cavando
refugios en la nieve, manteniéndose en movimiento para no congelarse,
turnándose para apoyarse emocionalmente y, sobre todo, sosteniéndose mutuamente
cuando la esperanza se tambaleaba.
Al tercer día, decidieron seguir
un riachuelo oculto entre la nieve. Fue entonces cuando escucharon el canto de
un chucao, que interpretaron como una señal: estaban cerca de la vida. Horas
más tarde, divisaron el lago Rupanco, donde pescadores del sector Las Gaviotas
los ayudaron. El 18 de julio, lograron autorrescate, regresando vivos a Osorno
con signos de hipotermia, pero con una historia que los marcaría para siempre.
A diez años de ese día, Marcelo
comenzará a contar esta vivencia a través de un libro que busca inspirar,
educar y transformar. Primero será una edición infantil, con un lenguaje
cercano para niños, y luego una versión para adultos, donde se profundizarán
los temas del miedo, la fe, el liderazgo, el autocontrol y el poder de tomar
decisiones bajo presión.
Este libro no solo narra una
historia de montaña; es un mapa emocional sobre cómo resistir, avanzar y
renacer.
La obra está siendo desarrollada
con un equipo de profesionales locales y, en coherencia con el mensaje de
conexión con la naturaleza, todas las utilidades se destinarán a cubrir los
costos y plantar árboles nativos en zonas degradadas del sur de Chile.
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