El 23 de julio se conmemora el Día Mundial de la
Fisura Labiopalatina, una condición congénita puede conocerse incluso antes del
nacimiento, transformando desde ese instante la vida de una familia. Esta fecha
nos invita a mirar más allá del diagnóstico médico y poner énfasis a las
personas, sus historias y sus emociones.
En el Hospital Base San
José Osorno, existe un comité interdisciplinario en el que trabajamos con
convicción de acompañar a cada paciente desde la etapa gestacional hasta la adultez,
promoviendo no sólo la rehabilitación orofacial, sino también, su bienestar
emocional y social.
Recibir un diagnóstico
prenatal de fisura puede generar incertidumbre, miedo, incluso culpa y el modo
en que esa noticia es entregada y acompañada, puede hacer toda la diferencia.
La acogida de la familia por parte de nuestro equipo dando información clara,
apoyo emocional y orientación, puede transformar la incertidumbre y la angustia
de la familia, en acción y preparación.
La fisura labioapalatina
no es sólo una alteración anatómica, es una condición que impacta múltiples
dimensiones del desarrollo infantil tales como: la alimentación, el habla, la
autoestima y la integración social. Contar con una atención especializada y comprometida,
marca una diferencia sustancial en la vida de quienes la enfrentan.
La recepción de la
población juega un rol importante al momento de la inclusión del paciente en la
sociedad. Consideramos de vital importancia para el desarrollo psicosocial del
paciente, la educación a la comunidad: conocer las causas; las dificultades que
presenta una persona portadora de fisura; eliminar prejuicios; mitos
ancestrales o creencias populares. La familia, el colegio, los amigos,
profesores y el ambiente que rodea al paciente con fisura deben reconocer en
esta anomalía, una condición y no una limitación o deficiencia, fomentando así
la empatía.
De este modo, los
dejamos invitados a participar de nuestra Feria este 23 de julio, ocasión que
tiene por objetivo mostrar los procesos relacionados a la rehabilitación del
paciente fisurado en las distintas etapas de su vida, los desafíos que debe
enfrentar y los logros que conlleva el trabajo de los profesionales: tipos de
terapia, aparatos, cirugías, equipos médicos, costos económicos, biológicos y
de tiempo asociado.
Nos adentraremos en este
mundo como protagonistas acompañantes en este andar, celebraremos las
historias, identificaremos los desafíos, reconoceremos la fuerza de quienes
transitan este camino con valentía. Porque detrás de cada fisura hay una
persona con sueños, emociones y un inmenso potencial. Nuestro compromiso es
seguir acompañando, escuchando y construyendo juntos un futuro más inclusivo y
humano… porque Cada Sonrisa Cuenta.
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